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N – R Ingredientes de la Cosmética Natural

N-R Ingredientes de la Cosmética Natural


N-R Ingredientes de la Cosmética Natural

El naranjo amargo es un árbol ornamental que se planta en jardines, parques y vías públicas, de no más de 8 metros de alto, tiene la copa redondeada y ramas con espinas, las hojas duras, elípticas y flores blancas muy aromáticas. El fruto, la naranja amarga, es mas pequeña que la de cultivo, de sabor muy amargo. El naranjo amargo como ingredientes de la cosmética natural con fines medicinales se aprovechan la cáscara o pericarpo, pero también las hojas y las flores. En aromaterapia se distingue entre el aceite de nerolí o azahar, obtenido por destilación de las flores recién recolectadas, y el de petitgrain, derivado de la destilación al vapor de las hojas y a veces también las ramitas jóvenes y el fruto inmaduro del naranjo amargo.

Tienen propiedades antisépticas, antiespasmódicas, calmantes, hidratantes, cicatrizantes, venotónicas y bactericidas.

Se presenta en forma de aceite esencial para masaje o baño, o como ingrediente de perfumes, lociones, tónicos faciales, etc.


El neem es un árbol de la familia de las meliáceas, originario del sudeste de Asia, muy usado en jardinería. De hasta 15 metros de alto, tiene las hojas compuestas, de foliolos ovales y aserrados, flores blancas, en panículas colgantes y frutos carnosos, esféricos , de color verde oliva. El aceite de neem se obtiene por prensado de las semillas de este árbol, conocido también por margosa y lila de India. Todas las partes del árbol se han usado desde antiguo en medicina tradicional, para la fabricación de dentífricos, jabón y, sobretodo, como insecticida.

El aceite de neem tiene propiedades antiinflamatorias, antisépticas, antibióticas, antivirales, antibacterianas, cicatrizantes, y se ha destinado al tratamiento de la psoriasis, el acné, dermatitis, eccemas, hongos y picaduras de insectos.

Se presenta en forma de aceites y cremas para el cuerpo, lociones y champús, repelentes de insectos, etc.


Las nueces de macadamia son unos frutos secos que ya forman parte de la cocina europea. El árbol de la macadamia es originario de los bosques húmedos de Nueva Zelanda y Australia aunque se cultiva también en muchos países de América del Sur. Son conocidas por el pueblo aborígen de Australia como kindal kindal y jindilli.

Las nueces de macadamia contiene ácido palmitoleico, un ácido graso omega 7. Especialmente ricas en ácidos oleicos, linoleico, vitamina E y esteroles (Avenasterol), que le dan propiedades muy suavizantes y calmantes.

En cosmética se emplea el acite que se obtiene por presión en frío de estas semillas. Es un aceite amarillento, fino y ligero, muy utilizado como vehículo de los aceites esenciales, que se destina sobretodo al ciudado de pieles arrugadas.

Tiene propiedades antioxidantes, hidratantes, regeneradoras y suavizantes.


La ortiga es el nombre común de las plantas del género Urtica, de la familia de las urticáceas. Se caracterizan por tener unos pelos urticantes que liberan una sustancia ácida que produce escozor e inflamación en la piel.

La ortiga es una planta arbustiva perenne que puede alcanzar los 1,50 metros de altura. Las hojas son ovaladas, rugosas, aserradas, puntiagudas, y de hasta 15 cm. Son color verde oscuras y con pétalos de color amarillo suave. Se encuentran opuestas y también están provistas, al igual que el tallo de los pelos que la caracterizan.

Aunque se le considera una mala hierba,  la ortiga se ha consumido en periodos de escasez y es una de las plantas con más aplicaciones medicinales.

Con fines medicinales y cosméticos se aprovechan las hojas y flores, pero también la raíz. Es muy rica en ácidos orgánicos y en sales minerales.

Tiene propiedades remineralizantes, astringentes, antihemorrágicas, antiinflamatorias, deportivas y emolientes. Se ha destinado al tratamiento de hemorragias superficiales, hemorragias nasales y dentales, a aliviar los dolores articulares y las dermatitis y a fortalecer el cuero cabelludo.

Se presenta en remedios de herbolario en forma de planta seca para devoción, el jugo de la planta fresca para la epistaxis, o bien integrado en champús y lociones para el cabello, incluidos los anticaspa.


El pensamiento es una planta de montaña, de la cual derivan diversas variedades de jardinería. Mide apenas 40 cm de alto, con las hojas segmentada y bellas flores de color amarillo, blanco o de tres colores. Se encuentra en espacios de montaña o junto a las mieses y en prados pedregosos, según la subespecie. Con fines medicinales y cosméticos se cosechan las partes aéreas.

Se considera depurativa, emoliente, antiinflamatoria y antipruriginosa, y en fitoterapia se destina sobretodo a eliminar las impurezas de la piel como acné, granos, urticarias eccemas y herpes.

El pensamiento se aplica en remedios de herbolario en forma de lavados y se ha incorporado en cremas, lociones y cremas.


El pepino, planta cucurbitácea originaria del Asia meridional, se cultiva desde hace unos 3.000 años. Desde Egipto su cultivo se propagó por toda Europa. Los conquistadores españoles llevaron el pepino al continente americano.

Muy utilizado en cocina, generalmente en ensaladas o bien su variedad encurtida, el pepinillo.

En cosmética natural se emplea la pulpa del pepino por sus propiedades hidratantes, depurativas, antipruriginosas y emolientes. La pulpa cortada en rodajas se aplica en remedios caseros como mascarilla facial contra los granos y la sequedad cutánea.

Es un potente hidratante cutáneo ―gracias, entre otros, a sus vitaminas B y C― y por ello usado en diversas mascarillas o productos hidratantes, además de blanquear la piel.

El pepino se ha integrado en productos diversos como cremas faciales, leches limpiadoras, cremas corporales y geles de baño, entre otros.

propóleos

El propóleos o própolis es aquella sustancia de consistencia pegajosa que las abejas frabrican con resinas y yemas de los árboles y savias de otras plantas, en combinación con sus propias secreciones, y que utilizan para recubrir las celdas y las paredes de la colmena, a fin de mantenerla a salvo de las infecciones bacterianas.

Se trata, por tanto, de una materia con grandes virtudes antisépticas y antibacterianas, que presenta además sobre la piel un claro efecto protector, regenerador, antioxidante, hidratante, vitamínico, réminerálizante y cicatrizante. Regenera el tejido epitelio y resulta muy indicado en caso de heridas, picadura de insectos y quemaduras.

El propóleos se encuentra en forma de ungüento para aplicarlo directamente o bien incorporado a cremas, pomadas, lápices de labios, repelente de insectos y champús.


El romero es uno de los máximos emblemas del paisaje mediterráneo. Es una mata o arbusto de hasta 2 metros de alto, con las ramas erectas, leñosas, hojas lineales, duras y flores azules, agrupadas en verticales. Aparece en ambientes arbustos, claros y orlas forestales.

Se aprovechan las sumidades floridas, de las que se extrae un aceite esencial de aroma alcanforado, amanerado e intenso.

Tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas, estimulantes sobre el cuero cabelludo y cicatrizantes y el aceite esencial se muestra rubefaciente.

En fitoterapia se aplica en devoción para baños y lavados, o bien en alcohol para masaje contra el dolor. El aceite esencial se utiliza diluido, para usar en caso de migrañas y lumbalgias. El extracto de romero o su esencia está incorporado como ingrediente en muchos champús, jabones, lociones y geles de baño.


El Rosal de Alejandría o rosa damascena es un arbusto alto, vertical, de hasta 2 metros de alto, con las ramas espinosas, hojas ovales, de márgenes aserrado y grandes flores rosas, muy aromáticas, provistas de una treintena de pétalos superpuestos. Es originaria de Oriente, pero se cultiva en Turquía, Bulgaria y Francia. De esta especie de rosa y del híbrido entre la Rosa Centifolia y la rosa Gallica se obtiene, por destilación al vapor, la esencia de rosas.

Tiene propiedades deputarivas, antisépticas, astringentes, sedantes y cicatrizantes. Es muy apreciada en amoratareis y perfumería.

De la rosa Damascena se presenta el aceite esencial puro o incorporado a perfumes, aguas de colonia, jabones, leche limpiadoras, cremas faciales y corporales, desodorantes, etc.



La Rosa Mosqueta es un derivado del rosal rubiginoso que se encuentra en casi toda Europa, incluido los Pirineos y el Cantábrico. Se trata de un arbusto enmarañado y denso, de hasta 3 metros de alto, con las hojas compuestas, de foliolos ovales, aserrados  y flores aromáticas, de color rosa vivo. Prefiere ambientes húmedos de montaña, en setos y orlas forestales.

Se utiliza el aceite, de color rojizo,  que por presión en frío se obtiene de las semillas.

Su contenido en ácidos grasos esenciales poliinsaturados es muy alto, un 80%, de los cuales: 41% ácido linoleico, 39% ácido linolénico, y 16% ácido oléico. Los ácidos grasos esenciales son muy importantes en muchos procesos relacionados con la regeneración de los tejidos y el crecimiento celular.

Este aceite de Rosa Mosqueta tiene una gran capacidad cicatrizante gracias a su poder regenerante y astringente que une los bordes de la piel para facilitar su citrización natural. Pero además es antiséptico, antioxidante, regenerador y deportivo. Se destina a pieles envejecidas y castigadas,  también para tratar pieles grasas y con acné juvenil, así como para combatir las arrugas, las estrías, las quemaduras y las cicatrices del acné.

Se presenta el aceite puro para masaje o incorporado a cremas, perfumes, jabones, geles de baño, hidratantes corporales contornos de ojos, champús, etc.

INGREDIENTES DE LA COSMÉTICA NATURAL

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